Historias 3601-3700

3601. Es hora de trabajar
3602. Los felices no presumen (De Bet)
3603. Coincidimos frente al elevador
3604. Tu sonrisa cambió pasillos
3605. Mi corazón perdió calma
3606. Bajaste guardando mis silencios
3607. La oficina siguió girando
3608. Y recordé tu mirada
3609. Después llegó aquel día
3610. Escuché tu voz cercana
3611. Tus palabras dejaron primavera
3612. La Flor creció discretamente
3613. Escribí preguntando cualquier cosa
3614. Respondiste con amable distancia
3615. Compartiste después tu número
3616. Mi esperanza abrió ventanas
3617. Mandé un mensaje sencillo
3618. El teléfono guardó silencios
3619. Los días pasaron lentamente
3620. Tu respuesta llegó tranquila
3621. Comprendí límites entre líneas
3622. No buscabas nuevos caminos
3623. Guardé mis ganas cuidadosamente
3624. Once años marcaban distancias
3625. Otros mundos seguían separados
3626. Quizá imaginé demasiado pronto
3627. Nunca prometiste nada realmente
3628. Mi ilusión pidió disculpas
3629. Aun así, volviste caminando
3630. Tu presencia iluminó corredores
3631. El ascensor reunió silencios
3632. Respiré antes de saludarte
3633. Mi pecho latió rápidamente
3634. Tú sonreíste sin saberlo
3635. Después regresé a tierra
3636. La realidad pidió prudencia
3637. Aprendí amar sin pedir
3638. Una Flor merece distancia
3639. Algunas bellezas viven libres
3640. No quise cortar jardines
3641. Preferí cuidar mis pensamientos
3642. Los pasillos guardaron secretos
3643. Cada encuentro duró segundos
3644. Cada segundo dejó luz
3645. Mi razón habló despacio
3646. El corazón escuchó paciente
3647. Acepté lo que existía
3648. Agradecí lo que faltaba
3649. La amistad pareció posible
3650. Lo imposible quedó hermoso
3651. Yo seguí caminando serenamente
3652. La Flor siguió floreciendo
3653. La Flor siguió andando
3654. Yo retomé mis pasos
3655. Afuera llovía sobre todos
3656. Guardé aquella coincidencia dentro
3657. Regresaron correos y reuniones
3658. También regresó cierta espera
3659. Crucé temprano aquel vestíbulo
3660. El ascensor llegó vacío
3661. Subí contando pisos lentamente
3662. Su voz apareció detrás
3663. Volteé disimulando mi sorpresa
3664. Compartimos apenas dos estaciones
3665. Pregunté por aquel curso
3666. Respondió sin inventar señales
3667. Sonrió antes de marcharse
3668. Mi pulso cambió ritmo
3669. Volví después al escritorio
3670. Las tareas pidieron atención
3671. Mi mente buscó equilibrio
3672. Aquella sonrisa siguió presente
3673. No quise llamarla promesa
3674. Comprenderlo también trajo calma
3675. Llegó entonces otra semana
3676. Sus pasos cruzaron lejos
3677. Nos separaban puertas transparentes
3678. Me bastó verla tranquila
3679. Una llamada interrumpió todo
3680. Volví nuevamente a trabajar
3681. Almorcé mirando la ciudad
3682. Pensé en caminos distintos
3683. También en años diferentes
3684. Ninguno explicaba sus silencios
3685. Tampoco debía hacerlo ella
3686. Esa certeza dolió menos
3687. Dejé quieto aquel teléfono
3688. No mandé nuevos mensajes
3689. Quise respetar su espacio
3690. Y recuperar el mío
3691. A veces coincidíamos abajo
3692. Otras veces faltaba ella
3693. Aprendí entonces otra cosa
3694. Admirarla no exigía acercarme
3695. La Flor merecía aire
3696. Un viernes coincidimos nuevamente
3697. Hablamos brevemente del trabajo
3698. Nada pidió explicación adicional
3699. Fue una conversación sencilla
3700. La disfruté sin anticiparme